Para poder visualizar todos los contenidos debes tener instalada la versiĆ³n actual de Adobe Flash Player.

Pág. principal Sobre mí Contacto 2 Bachiller Orientación Derechos y deberes Preguntas sobre selectividad Enlaces interesantes Orientación académica Universidad Pública Examen de selectividad Prueba de acceso Programación Programa 2 Filosofía Criterios de corrección Esquema de comentario Autores Mapa de Grecia Platón Teoría de las Ideas Aristóteles Sto. Tomás Descartes Esquema Descartes D.Hume Esquema de D. Hume I. Kant K. Marx F. Nietzsche Otros temas Presocraticos Socrates San Agustin Escolástica Crisis de la Escolástica Renacimiento El susto de Descartes Ilustración Idealismo Filosofía contemporanea Textos T. Platón T. Aristóteles T. Sto. Tomás T. Descartes T. Hume T. Kant T. Marx T. Nietzsche Exámenes Exá. Platón 

D.Hume

Volver

DAVID HUMEVIDADavid Hume, nació en Edimburgo en 1711. Destinado por su familia a una carrera jurídica, se libra de esta sujeción tan pronto como le es posible, pues desea fomentar el estudio a su afición preferida: la literatura y la filosofía.A los 23 años, va a Francia (1734) y permanece 3 años en el colegio Jesuítico de La Fleche, lugar cartesiano por excelencia, dedicándose a las investigaciones literarias.Regresa a Escocia en 1737 con su familia. En 1745 intentó conseguir la cátedra de ética y filosofía de la Universidad de Edimburgo, pero, su reputación de escéptico y ateo dio al traste con su intento. Lo mismo sucede con la de Lógica de Glasgow.Trabajó un año como tutor privado y salió luego del país como secretario del general St. Clair, para no volver hasta 1749.En 1752 es nombrado bibliotecario de la Facultad de Derecho de Edimburgo y estableció su domicilio en la ciudad. Dedicó su atención a las obras de la historia de Inglaterra y a la filosofía.En 1763, va a París y desempeña el cargo de secretario de la Embajada inglesa. Admira a algunos de los filósofos de la enciclopedia como D'alambert y Diderot, y entra en contacto con algunos de ellos: Helvetius, Montesquie y Rousseau.Vuelve a Londres en 1766 con Rousseau, pero pronto rompen su amistad. Durante dos años es subsecretario de Estado, pero en 1772 vuelve a Edimburgo donde muere en 1776.OBRAS1738 40 "Tratado de la naturaleza humana". Comprende 3 volúmenes: del entendimiento, de las pasiones y de la moral.1741 42 "Ensayos sobre moral y política". Divulga las tesis principales del Tratado. 1748 "Investigación sobre el entendimiento humano". Son ideas de la primera parte del Tratado.1751 "Investigación sobre los principios de la moral".1752 "Discursos políticos" "Historia natural de la religión"1757 4 Disertaciones1758 "Historia de Inglaterra bajo la casa Tudor".1761 "Historia de Inglaterra desde la invasión de Julio César hasta la subida al trono de Enrique VIII".CONTEXTO HISTORICO Y FILOSOFICOCONTEXTO HISTORICOA comienzos del siglo XVII, en Inglaterra y en Europa se consolida el parlamentarismo europeo. Triunfa la burguesía. Es el tiempo de la defensa de las libertades. La doctrina del "pacto social" es aceptada por un sistema político. En este siglo se dan las nuevas ideas a las que se atribuye la responsabilidad dela Revolución Francesa, pese a que Francia e Inglaterra, durante la mayor parte de ese siglo tuvieron regímenes absolutistas.Las preocupaciones sociales coinciden con las del empirismo inglés: el hombre, la libertad, la política y la religión. Hay un excepcional crecimiento demográfico y elRenacimiento de una coyuntura económica favorable.CONTEXTO FILOSOFICO.El empirismo es importante en la historia de la filosofía moderna, no tanto como esfuerzo constructivo, puesto que sus principios le impiden construir una metafísica, o un sistema cualquiera de explicación del mundo, sino como fuerza negativa y crítica.El movimiento es de origen inglés. En Francia, con Gasendi y Candillac, carece de interés. En Inglaterra, Baccon y Hobbes son más bien figuras precursoras, Locke, Berkeley y Hume son los clásicos del empirismo.La Universidad de Oxford proyecta su influencia en el aprecio de los valores positivos. Ya desde el siglo XIII, sus enseñanzas tienen un carácter positivo. Surge Roger Bacon, en el estudio de Aristóteles al modo naturalista. En el siglo XIV, la influencia de Ockham está clara. En siglo XVI, Francis Bacon, enseña su método inductivo. Todos ellos son precursores del empirismo.Dentro de esta corriente positivista, en los siglos XVII y XVIII, nace el empirismo en Inglaterra. Las características de pragmatismo y utilidad, serán específicas de sus creadores. Hume culminará este pensamiento en un fenomenismo escéptico. Los grandes temas de esta corriente de pensamiento coinciden con las preocupaciones sociales del siglo XVIII: el hombre, la libertad, la política, la religión.PROBLEMATICA.La problemática de Hume gira en torno a la naturaleza humana. Se plantea el análisis del conocimiento, poniendo como límite la experiencia. Surge el problema de la realidad del mundo externo, certeza y probabilidad, inducción y ciencia. Estudia la libertad, la moral y la religión. Argumenta en contra de las evidencias científicas y filosóficas.En él, influyen los racionalistas. Siente atracción por Descartes y Malebranche, Hobbes y Berkeley y, sobre todo, Locke, son inmediatos predecesores. Hume sigue a Locke hasta sus últimas consecuencias: el fenomenismo y el escepticismo.SU FILOSOFIA.TEORIA DEL CONOCIMIENTO.1. Crítica de las ideas.Dice Hume que toda la ciencia depende más o memos directamente de la ciencia del hombre, centro capital de las ciencias, y que el único fundamento serio que podamos dar a esta ciencia debe consistir en la experiencia y en la observación.Pretende, por tanto, al exponer los principios de la naturaleza humana, proponer un sistema completo de las ciencias a base de un método experimental.Hay que aplicar el método experimental para estudiar al hombre. Hay que partir de los datos empíricos. El método debe ser más bien inductivo que deductivo. Así pues, la intención de Hume es extender los métodos de Newton, tanto cuanto sea posible, a la misma naturaleza humana. Sabe que la naturaleza humana es distinta de la ciencia física, por eso emplea la introspección, sabiendo que este procedimiento es inaplicable fuera del ámbito psicológico. Pero no capta bien las diferencias de las diversas ciencias (algo común a los filósofos de la Ilustración Pre kantiana).2. Impresiones e ideas.Nosotros conocemos por impresiones e ideas. Todas las percepciones del espíritu humano se reducen a dos especies distintas: impresiones e ideas.Entiende por percepciones los contenidos de la mente en general. Es cualquier cosa que llegue a nuestra mente por medio de los sentidos, o por impulsos de la pasión, o por el ejercicio de la reflexión. Distingue dos clases de percepción: a) Impresiones. Son aquellas percepciones que penetran con mayor fuerza o violencia. Estas, son datos inmediatos de la experiencia, tales como las sensaciones. Con los actos de las impresiones, el entendimiento conoce cualidades de los objetos directamente. Por eso, se requiere la presencia de los objetos. Estas pueden dividirse en: Impresiones de sensación. Cuando la cualidad contada procede del exterior. Surgen en el alma de causas desconocidas. Ejemplo: la impresión del frío. Impresiones de reflexión. Cuando la cualidad captada es interior a mi propio conocimiento. Estas, se derivan en gran medida de las ideas. Ejemplo: De la copia de la impresión del frío (idea), deriva la impresión de aversión al frío (impresión de reflexión). b) Ideas. Son los residuos de las impresiones en el entendimiento, una vez que éstas han desaparecido. Son copias o imágenes atenuadas de las impresiones en el pensamiento. La palabra idea en Hume es ambigua, pero generalmente no significa otra cosa que imagen. Ideas son imágenes de las mismas percepciones al pensar y razonar. La diferencia entre ideas e impresiones está, pues, en la vivacidad, pues el pensamiento más vívido es todavía, inferior a la sensación más desvaída. Las percepciones fuertes son las impresiones, externas o internas, como ver, oír, amar. Las percepciones débiles son las ideas, son copias de nuestras impresiones. Para asegurarse de la realidad de una idea, es suficiente poder indicar la impresión de la cual proviene. Si empleamos algún término filosófico, hay que preguntar de qué impresión deriva esta supuesta idea. Si no es posible asignarle alguna, este término carece de significado.3. Clases de impresiones e ideas. Ambas pueden ser: a) Simples Ejemplo: La percepción de un manchón rojo es una impresión simple, y el pensamiento (o imagen) de él, es una idea simple. b) Complejas Ejemplo: Si subo a Monmartre y veo desde allí la ciudad de París, recibo una impresión compleja, y cuando pienso después en París, tengo una idea compleja.4. Relación de impresiones e ideas.Toda idea se corresponde con una impresión. Incluso las ideas más complejas, obtenidas por asociación, tienen sus correspondientes impresiones, constituyentes elementales; de no encontrarlos sería una idea ilegítima.Las ideas y las impresiones se corresponden casi siempre, pero si imagino algo que antes no haya visto, en ese caso mi idea compleja no corresponde a una impresión compleja, pero esa idea compleja puede descomponerse en ideas simples, y se puede preguntar si a cada una de estas ideas simples corresponde una impresión simple. Seguro que es así, dice Hume. También se pueden formar ideas de ideas, puesto que razonamos y hablamos acerca de ideas. Por consiguiente, construimos ideas secundarias, que se derivan de ideas previas, pero en cualquier caso las impresiones preceden a las ideas.5. Memoria e imaginación.Cuando la mente ha recibido impresiones, éstas pueden reaparecer, dice Hume, de dos modos. En primer lugar pueden reaparecer con un grado de viveza intermedio entre el de una impresión y el de una idea. Y la facultad mediante la cual repetimos impresiones de este modo es la memoria. En segundo lugar, pueden reaparecer como meras ideas, como débiles copias o imágenes de impresiones. Y la facultad por la cual repetimos nuestras impresiones de este segundo modo es la imaginación.La memoria conserva no sólo las ideas simples sino también su orden y posición. La imaginación, en cambio, puede combinar arbitrariamente las ideas simples y descomponer ideas complejas en ideas simples y reagruparlas luego. Como en la memoria hay una conexión inseparable entre ideas, así en la imaginación, también hay un principio unitario de las ideas. Es una fuerza innata en el hombre que tiende a combinar determinados tipos de ideas.6. Ideas generales abstractas.Las ideas abstractas son individuales o particulares consideradas en sí mismas. Ejemplo: No podemos formar una idea general de línea que incluya todas las longitudes posibles. Si una idea es imagen o copia de una impresión, debe ser ella misma determinada y definida, aunque sea más débil que la impresión de la que deriva. Por otra, parte todo lo que existe es individual.No puede, por ejemplo, existir ningún triángulo concreto que no esté dotado de características particulares. Lo que es absurdo, pues, en la realidad, es también absurdo en las ideas.7. Crítica de la abstracción.Todas las ideas son particulares, puesto que son copias de nuestras impresiones. Pero una idea particular se convierte en general cuando se vincula a un término general. Y éste, es el que evoca en el espíritu un gran número de ideas particulares parecidas entre sí. La idea general se funda, pues, en la asociación de ideas.Cuando encontramos repetidamente una semejanza entre cosas que observamos a menudo, solemos aplicarle el mismo nombre cualquiera que sea la diferencia que puede haber entre ellas. El hecho de oír la palabra o nombre (árbol, por ejemplo), no puede recordar ideas de todos los objetos a los que el nombre se aplica (pino, roble, abeto...); recuerda uno de esos objetos. Pero al mismo tiempo pone en juego un "cierto hábito", una disposición para producir cualquier otra idea semejante, si la ocasión lo exige. Con toda certeza, este hábito es algo misterioso y "explicar las últimas causas de nuestras acciones mentales es imposible". En esto, la influencia de Berkeley es innegable.8. Crítica del innatismo.Si todas las percepciones se reducen a impresiones e ideas, y las ideas no son otra cosa que una copia de las impresiones, ya que estas últimas provienen de la experiencia, no hay en nuestro espíritu ninguna idea exterior a nuestro contacto con la experiencia. Por tanto, no existen ideas innatas. En esto sigue a Locke y critica abiertamente a Descartes.9 Asociación de ideas.Los orígenes de la teoría de la asociación se remontan hasta Aristóteles o Platón. Hobbes habla de dinamismo asociativo. Locke dice que algunas ideas tienen una conexión natural.La novedad de Hume está en el modo de exponer y de aplicar la temática. Para Hume, el tema capital es el funcionamiento del pensamiento. En él, hay una ley parecida a la ley de Gravitación Universal de Newton. Se produce en el mundo mental efectos semejantes al mundo natural.La asociación, une y cambia ideas. Se formula en tres leyes fundamentales: semejanza, contigüidad espacio temporal y causalidad.Las leyes no se refieren a los objetos mismos, sino a nuestras impresiones e ideas, a operaciones psicológicas de los sujetos. De los objetos ni afirmamos ni negamos nada. De nuestra mente decimos que tiene la costumbre, el hábito de relacionar así las ideas.De las tres leyes de asociación de ideas, la causalidad la reduce a la sucesión regular de dos acontecimientos en el espacio y en el tiempo; la de semejanza, a la comparación de ideas entre sí, en las ciencias matemático geométricas. Queda como única ley, la de contigüidad.10. Relaciones de ideas y cuestiones de hecho."... todos los objetos de la razón humana se dividen naturalmente en dos clases, a saber, relaciones de ideas y cuestiones de hecho. Las ciencias de la geometría, álgebra, aritmética, y en resumen todas aquellas cuyas afirmaciones son ciertas de modo intuitivo o demostrativo... (Son relaciones de ideas). Los otros objetos del conocimiento, son las cuestiones de hecho, y no son averiguados del mismo modo; ni nuestra evidencia de su veracidad, aunque sea grande, es del mismo género que la que se desprende de las anteriores."En las relaciones de ideas se encuentran las ciencias formales: geometría, álgebra, aritmética. En el ámbito de la no contradicción. Cabe certeza demostrativa. En esas ciencias, el hecho de que existan o no objetos que corresponden a los símbolos empleados, no afecta a la veracidad de las demostraciones. La verdad de una proposición matemática no depende de cuestiones de existencia: "aunque nunca hubiera en la naturaleza un círculo ni un triángulo, las verdades demostradas por Euclides conservarían toda su certeza y evidencia."Las relaciones de ideas son, pues, invariables, porque no pueden sufrir alteración. Para convertir en falsa una proposición aritmética, hemos de cambiar el significado de los símbolos; si no lo hacemos, las proposiciones son verdaderas de modo necesario.Pero tenemos que enfrentarnos con cuestiones de hecho y no sólo con relaciones puramente ideales. Y en esas, no podemos alcanzar el mismo grado de evidencia. En las cuestiones de hecho no cabe demostración. La experiencia es la fuente de la certeza de los hechos.Frente a cualquier hecho puedo concebir lo contrario, aunque no siempre pueda creerlo. La experiencia engendra hábito, costumbre, creencia. Hace nacer un sentimiento de costumbre que nos hace esperar y creer que a lo primero seguirá lo segundo.Las relaciones de hecho las llama Hume variables o inconsistentes. Todos los razonamientos relativos a cuestiones de hecho están fundados en la relación causa efecto En matemáticas tenemos la demostración; en las ciencias empíricas, la inferencia causal.II. METAFISICA.1. La idea de causalidad.El tema de la causalidad es uno de los más importantes y de mayor influencia posterior. La lectura de Hume, despertará a Kant de un "sueño dogmático", le obligó a plantearse el problema crítico del conocimiento. Russell dice que nadie hasta hoy ha resuelto satisfactoriamente el problema de la causalidad. Una vez más, se han olvidado de Aristóteles.Para Hume ninguna cualidad de esas que llamamos "causas" puede dar origen a la idea de causación, ya que no podemos hallar ninguna cualidad que sea común a todas ellas. "Por tanto la idea de causación debe derivarse de alguna relación entre objetos, y debemos ahora descubrir esa relación."La primera relación que menciona Hume es la de contigüidad. "Encuentro en primer lugar que los objetos que llamamos causas y efectos son contiguos." No es una contigüidad meramente espacial o temporal. Puede también ser moral.La segunda relación es la de prioridad temporal. Dice que la causa debe ser temporalmente anterior al efecto. Si no existiera ésta, "es claro que no existiría nada parecido a la sucesión, y todos los objetos deberían ser coexistentes", lo cual es absurdo.La tercera relación y la esencial es que "hay que tomar en consideración una conexión necesaria". Hume afirma que este nexo entre causa y efecto no existe porque no tenemos impresión del mismo. Por experiencia intuitiva vemos la contigüidad y sucesión temporal de los hechos, pero no su conexión necesaria.El principio de causalidad, en Hume, consiste en la asociación de los fenómenos que los relacionamos mentalmente. Asociación de dos impresiones o de dos ideas. Podemos afirmar la contigüidad y sucesión de dos fenómenos, pero no podemos afirmar la relación causal en la realidad: Tiene valor psicológico, no ontológico.Cuando hablamos de causalidad enunciamos una ley de nuestro modo de pensar las cosas, producida por la experiencia, por el hábito, por la costumbre.En este punto introduce Hume la creencia, como sustituto del conocimiento. Esta creencia tiene como elementos integrantes la experiencia y la imaginación. Por tanto, la propensión originada por la costumbre o asociación de pasar de una de las cosas que hemos observado que se presentan constantemente asociadas con otras a éstas, es la impresión de la que se deriva la idea de conexión necesaria. Es decir: la propensión producida por la costumbre, es algo dado, una impresión, y la idea de conexión necesaria es su reflejo o imagen en la conciencia. Esta explicación de la idea de conexión necesaria es aplicable tanto a relaciones externas causales como a las internas, tales como la relación entre la voluntad y sus efectos.Fisiológicamente causa es, por tanto, "...un objeto precedente y contiguo al otro, tal que todos los objetos que son similares a él están colocados en semejante relación de precedencia y contigüidad con los que son similares al último."Como vemos, éste que es un tema específicamente metafísico, no es más que una derivación y fiel reflejo de su teoría del conocimiento. Y así, todo lo demás: los demás temas de la metafísica, la antropología, la ética etc...Vemos un ejemplo: la existencia.La máxima según la cual todo lo que empieza a existir debe tener una causa de su existencia no es, en Hume, ni intuitivamente cierta ni demostrable, porque "...no hay ningún objeto que implique la existencia de otro, si consideramos esos objetos en sí mismos y atendemos atentamente y de modo exclusivo a las ideas que tenemos de ellos.Una inferencia de este género, tendría que ver con el conocimiento, e implicaría la absoluta contradicción e imposibilidad de concebir algo diferente. Pero, como todas las ideas distintas son separables, es evidente que no puede haber ninguna imposibilidad de esta clase. "... por consiguiente, es sólo por experiencia por lo que inferimos la existencia de un objeto a partir de otro."2. Crítica del realismo.¿Cual es el alcance de nuestro conocimiento? ¿Qué objetos podemos conocer? "Sólo podemos conocer dice Hume nuestras propias impresiones." Esto es lo que se llama escepticismo. Hereda el principio de inmanencia de Locke y de Berkeley, y lo lega a la posteridad a través de Kant. "La más elemental filosofía nos enseña que sólo puede estar presente al espíritu una imagen o una percepción"; "... jamás tiene presentes el espíritu otras existencias que las percepciones."De ahí parte la crítica más radical a temas como la sustancia, el del mundo exterior y a nuestro propio yo; temas presentes en la filosofía racionalista anterior.Esta crítica conduce inevitablemente al escepticismo clásico (no tan radical como en Pirrón), tal como está en Enesidemo o Sexto Empírico, que admite los fenómenos inmediatamente presentes a la conciencia. Este escepticismo se confunde con el fenomenismo y el subjetivismo.Y esta es la célebre conclusión de los "Ensayos sobre el conocimiento humano": "Cuando, persuadidos de estos principios, recorramos una biblioteca, ¿qué estragos vamos a hacer?, por ejemplo, un volumen de la teología o de la metafísica, preguntamos ¿contiene razonamientos abstractos sobre la cantidad y el número? No. ¿Contiene razonamientos experimentales sobre cuestiones de hecho y de existencia? No. En este caso, tiradlo al fuego, pues sólo contiene sofismas e ilusiones."3. Mundo, alma y Dios. Crítica de la metafísica racionalista.La tradición inglesa, ya desde Ockham, defiende una posición nominalista: las ideas generales son en realidad particulares que extienden su significación mediante la aplicación de un término particular. Luego creemos que esa universalidad corresponde a una realidad concreta.Para Hume, toda idea abstracta que no tenga su origen en su correspondiente impresión debe eliminarse como ilegítima. Esta misma línea seguirá Kant ante las ideas de Dios, mundo y alma, "... ilusiones transcendentales." Hume va más lejos, ya que además de eso, niega la idea de causalidad y todas sus implicaciones. a) El problema del mundo exterior: la sustancia.Su existencia no es evidente y no es necesaria para explicar nuestras sensaciones, pues muchas de ellas nacen del espíritu mismo, y es incognoscible porque el espíritu sólo tiene presentes sus percepciones. Es sólo la imaginación la que nos hace creer que nuestras impresiones son reales, que existen independientemente de nosotros, cuando se presentan con cierta coherencia y constancia. Ni los sentidos ni la razón autorizan semejante juicio.La idea de sustancia, al no derivar ni de los sentidos ni de la razón, no es más que "... una colección de ideas particulares unidas por la imaginación y a las cuales se les asigna un nombre particular." Esta asociación de ideas nos hace suponer la existencia de una causa debajo de unas impresiones y la atribuimos a la sustancia.De esta forma, la realidad del mundo exterior es incognoscible. Tal idea carece de valor porque está fuera de nuestra experiencia. Acepta la crítica que Berkeley hizo a Locke acerca de la sustancia material, y se separa de él en el rechazo también de la sustancia espiritual. Más allá de las impresiones e ideas no podemos saber si hay algo. El encierro de Hume en la conciencia es radical. Esto es puro fenomenismo. Como no existe justificación racional acerca de la existencia del mundo exterior, sólo se puede relegar a la ciencia natural en él. b) El "yo".De forma semejante debe analizarse la idea de nuestro yo. "Cuando penetro del modo más íntimo en lo que llamamos "mi yo", caigo siempre sobre alguna que otra percepción particular..., y no puedo observar jamás otra cosa que la percepción." Eso que llamo el yo, es incognoscible, pues "... es una colección de diferentes percepciones que se suceden con inconcebible rapidez y que están en un flujo o movimiento perpetuos."No tenemos idea de nosotros mismos distinta de nuestras percepciones: "... el yo o persona no consiste en ninguna impresión aislada, sino en todo aquello a lo que hacen referencia nuestras distintas impresiones e ideas. Si alguna de nuestras impresiones nos da la idea del yo, dicha impresión ha de permanecer invariable, a través de toda nuestra vida, ya que de esta forma es como se supone que existe el ser propio. Pero, no existen impresiones constantes e invariables... y, en consecuencia, no existe tal idea."Conclusión: "... el espíritu es una especie de teatro donde aparecen sucesivamente varias percepciones... No se da en verdad, ninguna simplicidad... ni identidad..."¿El yo es inmortal? Hume nunca lo admitió, ni filosóficamente ni de hecho, aunque tenía muchas dudas.A ello se une otra dificultad. Si el yo no es unitario, ¿cómo admitir la multiplicidad de espíritus distintos? Hume confesó su escepticismo acerca de este tema.4) Dios, existencia y naturaleza.En cuanto a su vida, Hume fue calvinista de pequeño, pero renegó de esta condición más adelante, y desde ahí, su línea, no fue otra que una crítica a la religión (a toda religión) desde fuera de la misma.En cuanto a la filosofía, dice que "es "incierto" el que Dios, exista "... porque el sujeto está completamente fuera del alcance de la experiencia humana...", y además, tras la crítica a la teoría de la causalidad, la derivación inmediata es ésta: "... tengo serias dudas de que sea posible conocer una causa por sus efectos." Por supuesto que no acepta ningún argumento a priori: "Las palabras ser necesario, no tienen sentido, o lo que es lo mismo, ninguna consistencia."En cuanto a los argumentos a posteriori dice que aunque se mantenga la hipótesis de la existencia de la causa de las causas, que es "... afirmación teórica de la probabilidad", nada podemos afirmar sobre ella y sus cualidades. Se niega, por tanto, a admitir la validez de los argumentos metafísicos de la existencia de Dios. Mantiene sólo una "hipótesis religiosa".Hume no se consideró a sí mismo un ateo. Es difícil afirmar que fuera teísta. Es más bien un observador distanciado que no llega a ser agnóstico en sentido radical.III. ETICA."La moral es un tema que nos interesa sobre todos los demás." En este campo sigue a Shaltesbury, Hutcheson y Butler. Su intento por la moral y la política tiene un modelo: lo que Galileo y Newton hicieron con las ciencias naturales.El punto central lo ocupan las pasiones, pues, "...la razón es y debe ser la esclava de las pasiones, y no puede pretender otra función que la de servirlas y obedecerlas."Distingue entre pasiones directas (surgen en el alma sin ninguna percepción antecedente) y las indirectas (proceden de alguna de las pasiones originales) Las primeras surgen inmediatamente de la experiencia. Las segundas surgen de una doble relación de impresiones e ideas.¿Qué relación tienen las pasiones con la voluntad? Voluntad es "...la impresión interna que sentimos y de la que somos conscientes cuando, con pleno conocimiento, hacemos surgir cualquier nueva emoción de nuestro cuerpo o percepción de nuestro espíritu." La libertad es ausencia de necesidad, o, si se prefiere, espontaneidad. ¿Qué relación tienen las pasiones con la razón? "La razón por sí sola nunca puede motivar un acto de la voluntad"; "... la razón nunca puede oponerse a la pasión en el camino de la libertad." Esto es irracionalismo. No es la razón, sino la propensión o aversión guiándose por la experiencia del dolor o placer, los motores de la acción humana. Si la moral no se funda en la razón debe fundarse en el sentimiento. "La virtud suscita una impresión "agradable", mientras que el vicio fomenta una impresión "desagradable".Virtud es, por tanto, "...toda acción o cualidad mental que da al espectador el sentimiento placentero de la aprobación..." y el vicio: "... lo contrario." ¿Es esto relativismo total? ¿Que cada uno siga su gusto?No exactamente según Hume, pues la opinión general del género humano goza de autoridad en todos los casos, pero en las cuestiones morales es perfectamente infalible..."¿Qué finalidad se busca en la moral? No hay un fin último, ya que "... algo ha de desearse por sí mismo, debido al acuerdo inmediato con los afectos y sentimiento humanos." Entonces, ¿por qué la virtud es lo deseable? Por "la utilidad".El fundamento de la moralidad no puede ser Dios, ni la razón, ni las normas eternas ni universales. El fundamento está en la propia naturaleza humana, la misma para todos los hombres. Y dentro de ella, en las pasiones.Bueno es, lo que es útil. Malo es lo nocivo. "... qué elogio lleva en sí el epíteto útil, qué reproche está implicado en lo contrario." "La utilidad es agradable, y merece nuestra aprobación. Este es un hecho observable en la práctica diaria. Pero, útil, ¿para qué? Para el interés de alguien, por supuesto, pero, ¿de quién? No solamente el nuestro, ya que nuestra aprobación se extiende frecuentemente más allá. Debe por tanto, redundar en interés de los que se benefician del carácter o acción aprobados, y esto hemos de admitirlo, aunque remotos, no nos son totalmente indiferentes." No es que uno tenga amor al bien social. Es más bien que lo "útil" para los demás, nos produce también placer a nosotros.Esa utilidad pública es el origen de la justicia. El interés propio es el que empuja a los hombres a constituirse en sociedad. Y de ahí nace la justicia, y de ésta la propiedad, y las demás leyes fundadas también en la utilidad pública. Es, por tanto, una virtud "artificial", porque presupone una convención humana basada en el interés propio, y por medio de este artificio o plan que es "necesario". Aunque las leyes sean artificiales, no por eso quiere decirse que sean arbitrarias, porque "... el sentido de justicia, no se funda en las ideas, sino en las impresiones."Rehuye el egoísmo de Hobbes (el hombre es lobo para el hombre) mediante ese "instinto" que mira al interés general para satisfacer su propio interés. La virtud siempre está determinada por un "sentimiento" agradable de aprobación.IV. POLITICA.La propone como ciencia al ejemplo de las matemáticas, pero no podemos alcanzar en política la certeza a la que se llega en matemáticas, ya que en ésta, nos encontramos principalmente con hechos.La sociedad nace, como hemos visto, por la utilidad. Y esta utilidad tiene tres trazos fundamentales: la fuerza, la habilidad y la seguridad. Para organizarse en sociedad no hace falta un pacto o contrato social, puesto que basta el "sentido común del interés". Además de las ventajas que proporciona la sociedad, para que ésta se constituya como tal, es necesario que los hombres sean conscientes de esa ventaja. El origen de la sociedad es la familia (o más exactamente el apetito sexual entre ambos sexos). Y el paso a una sociedad más amplia, se da en la necesidad de asegurar la posesión de bienes externos.Se aparta Hume tanto de la teoría del "estado de naturaleza" como de la del "contrato social".Si el gobierno ha llegado a ser, es por la ventaja que proporciona, a saber, la paz y la seguridad, la distribución de la justicia, el intercambio mutuo. El gobierno es pues, una "invención" de gran utilidad para el hombre. Su origen no está en el convenio o acuerdo de voluntades, "pacto social", sino más bien en lo contrario, en las guerras que hacen ver a los hombres la conveniencia de la seguridad mediante el establecimiento de un gobierno.La obligación de obediencia al gobierno, "... no se deriva de ninguna promesa hecha por los súbditos...", sino del interés o utilidad. "Este interés, creo que consiste en la seguridad y protección de que podemos disfrutar en una sociedad política, y de la que nunca gozaríamos si fuéramos completamente libres e independientes. "La conclusión lógica que de ahí se deriva es que tan pronto como cese el beneficio a obtener, cesará asimismo la obligación a la obediencia.Pero, ¿a quién o a quienes se les debe la obediencia? ¿Quienes son dirigentes legítimos? Una de las bases de la legitimidad de la autoridad, está en la posesión prolongada de un poder soberano. Otra es la posesión actual del gobierno. La tercera, es el derecho de conquista. La cuarta, el derecho de sucesión; y la quinta, las leyes positivas.V. CONCLUSION, INFLUJO Y VIGENCIA.En conjunto, la filosofía de Hume es el término de un movimiento de crisis de la filosofía cartesiana. De Descartes parten dos tendencias. Una termina en el racionalismo de Woolf, la otra, en el empirismo de Hume.Hume se ha destacado sobre todo por su crítica al principio de causalidad. Y esa crítica pasa a la posteridad a través de Kant. El punto de partida de sus reflexiones fue la siguiente pregunta, que el llama "el problema de Hume"."¿Cómo comprender que la existencia de una cosa exige necesariamente la existencia de otra?” El error radica en que ese primer principio de la metafísica, parte de la experiencia, no se reduce a ella, porque es universal y necesario.Por otra parte admite que en el hombre no hay ideas innatas: es la verdad del empirismo. Pero reduce la inteligencia a sensibilidad e imaginación. Desde Aristóteles, sabemos que la inteligencia trasciende la sensibilidad, que tiene por objeto el ser, y que es capaz de la abstracción.De su crítica a la teología natural sacó partido Fenerbach y con él, todo el materialismo posterior. Baste citar el Círculo de Viena, que también le sigue en la probabilidad referida al conocimiento de las ciencias positivas, más no la certeza.En cuanto a la psicología, es claro que el conductivismo (por ejemplo Skinner) tiene los rasgos de Hume. Nietzsche, sólo se separa de Hume en que el primero pugna por el irracionalismo y el segundo por el antirracionalismo, tómese como base la teoría de la espontaneidad en ética.En teoría del conocimiento, (todo el error de la filosofía de Hume, del empirismo y de su fuente Descartes, no es más que un error de teoría del conocimiento), la fenomenología es deudora de este autor.Por otra parte, en él, se dan cita otros muchos problemas de la filosofía actual: escepticismo, agnosticismo.En ética, el elemento utilitarista ha sido desarrollado más tarde por Bentham y los dos Mill. Y sus tesis de dar tanta importancia a los sentimientos, la ha aprovechado el empirismo moderno en sus teorías emotivas de la ética.

Versión PDF

Video de Hume 1

Video de Hume 2

Video de Hume 3

Pulsa en el cuadro y verás el esquema ampliado.

ESQUEMA

TEMAS

TÉRMINOS FUNDAMENTALES

Antonio Vivaldi s. XVIIILas cuatro estaciones


http://youtu.be/u9zx_VtKVBs http://www.youtube.com/watch?v=ZVsZv813n3k http://www.youtube.com/watch?v=4vbcTAzujCI 

Página de Joaquín para sus alumnos



Página elaborada por Joaquín Urizar (1 Ed. Pamplona- Agosto 2010) Joaquinurizar@outlook.es