Para poder visualizar todos los contenidos debes tener instalada la versiĆ³n actual de Adobe Flash Player.

Pág. principal Sobre mí Contacto 2 Bachiller Orientación Derechos y deberes Preguntas sobre selectividad Enlaces interesantes Orientación académica Universidad Pública Examen de selectividad Prueba de acceso Programación Programa 2 Filosofía Criterios de corrección Esquema de comentario Autores Mapa de Grecia Platón Teoría de las Ideas Aristóteles Sto. Tomás Descartes Esquema Descartes D.Hume Esquema de D. Hume I. Kant K. Marx F. Nietzsche Otros temas Presocraticos Socrates San Agustin Escolástica Crisis de la Escolástica Renacimiento El susto de Descartes Ilustración Idealismo Filosofía contemporanea Textos T. Platón T. Aristóteles T. Sto. Tomás T. Descartes T. Hume T. Kant T. Marx T. Nietzsche Exámenes Exá. Platón 

Monumento a los fueros

Volver

Versión en PDF

EL MONUMENTO A LOS FUEROS El Monumento a los Fueros es un elemento representativo de Navarra y de sus libertades conocido por todos. Es un evidente símbolo de Navarra. El remate y pieza principal del conjunto es la gran estatua de bronce que constituye una representación personificada de Navarra. Navarra aparece aquí como una matrona clásica que ciñe la corona real propia de su reino, que lleva en la mano derecha las cadenas de su escudo y enarbola en la izquierda un pergamino que representa la Ley Foral. Aunque sea la más conocida, no es ésta la única representación personificada de Navarra con que contamos. A escasos metros del monumento, en el grupo escultórico que corona la fachada del Palacio de Navarra en la avenida de Carlos III, obra del escultor roncalés Fructuoso Orduna realizada en 1933, Navarra se representa también como una matrona coronada - en esta ocasión con una corona mural, utilizada en vez de la corona real en tiempo de la Segunda República - flanqueada a ambos lados por personajes que representan la Agricultura, la Ganadería, el Comercio, las Bellas Artes y la Industria, y mirando al frente, hacia el futuro, mientras porta en las manos les leyes históricas y una rama de laurel. En el interior del mismo Palacio de Navarra, en concreto, en el techo del Salón del Trono, Navarra es también personificada, en una pintura de Martín Miguel Azparren realizada en 1860, como una matrona coronada, sentada en su trono y apoyada en el escudo que reproduce las cadenas de Navarra. En una mano porta los Fueros y en otra unas ramas de palma y una corona de laurel - símbolos de gloria y de fortaleza- mientras mira al templo de la Sabiduría. A su alrededor figuran banderas que representan el pasado glorioso, frutas que surgen del cuerno de la abundancia, mieses y uva, así como símbolos contemporáneos del progreso como una fábrica o un tren a vapor, todo ello enmarcado en retazos del paisaje de Navarra. Esta alegoría, que resalta por su gran tamaño entre todas las demás imágenes del salón, está rodeada de otras cuatro alegorías que personifican a las virtudes cardinales: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza.El arquitecto que diseñó el monumento y dirigió su construcción fue Manuel Martínez de Ubago, nacido en Pamplona en 1869. Su padre era médico del Hospital Provincial (Luis Martínez de Ubago Michelena) y su abuelo paterno era de Lodosa. Estudió arquitectura en Madrid y estableció su estudio en Pamplona. Para la construcción del monumento, se realizó primeramente una excavación que alcanzó los 4,85 metros de profundidad. A partir de 1895 se comenzó a levantar el primer cuerpo, que estaba terminado en enero de 1897. Las cinco alegorías fueron talladas en mármol traído de las canteras de Angulème, en Francia, y colocadas a comienzos de 1903. El resto de la piedra fue traído de canteras navarras; de Lete (cendea de Iza) la blanca, y de Aizkorbe (valle de Arakil) la roja. Los trabajos de cantería los realizó el taller de Lino Irigaray Osinaga (1869-1943), ubicado en el número 2-4 del paseo de Valencia, en el local que hoy ocupa Helados Nalia. En este taller trabajaba como marmolista Ramón Carmona Urrutia (1871-1929), quien esculpió en piedra algunas de las estatuas alegóricas. Los modelos de las alegorías fueron jóvenes de Pamplona o de los alrededores y como modelo de la estatua de bronce que culmina el monumento actuó Rosa Estefanía Oteiza Armona (1883 - 1970), joven pamplonesa que mantuvo una relación amorosa con el hermano del arquitecto director, José Martínez de Ubago, arquitecto también, con quien tuvo varios hijos. Tras más de seis años de obras, el 7 de abril de 1903 se realizaron los trabajos de colocación de la estatua de bronce, de 5,5 metros de alta y 5.000 kg. de peso, en lo alto del monumento. La estatua había sido realizada por la casa Masriera y Campius, de Barcelona. En el fuste de la gran columna de mármol rojo que sostiene la estatua fue colocada una pieza curva de bronce que representa un pergamino con el año en que se culminó el monumento: 1903. No obstante, fue en marzo de 1905 cuando se colocaron las cinco placas conmemorativas del cuerpo inferior, con lo cual, el monumento quedó terminadoMONUMENTO SIN INAUGURACIÓN Llama extraordinariamente la atención el hecho de que, a pesar del entusiasmo y fervor popular con que se inició el proyecto de construcción del monumento, no se llevara a cabo, tras su culminación, ningún acto de inauguración. Las teorías y conjeturas sobre las razones que motivaron este hecho, ciertamente insólito, son varias. Algunos autores se refieren al enfriamiento del ardiente espíritu fuerista de 1893, una vez que se vio que los Fueros dejaban de estar amenazados, lo que queda avalado por el hecho de que la suscripción popular organizada para financiar la obra no alcanzara, ni de lejos, las expectativas trazadas; otros relatan que a ciertos sectores no gustaron algunos textos de los incluidos en las placas en el año 1905 por su excesivo tinte nacionalista e hicieron lo posible porque su contenido pasara inadvertido, a cuyo fin lo mejor era no organizar una inauguración solemne; y hay quienes apuntan como razón principal de que no fuera inaugurado, el hecho de que la cara de la matrona esculpida era vivo reflejo de la joven que había posado como modelo, Rosa Oteiza Armona, amante de José Martínez de Ubago, hermano del arquitecto. Esta evidencia pudo constituir un escándalo en la Navarra de 1903, que no quería verse representada en una joven de comportamiento moral inaceptable, según las estrictas normas sociales del momento, hecho que, en definitiva, impidió llevar a cabo la inauguración. No se sabe a ciencia cierta, y quizás no llegue a saberse nunca, si fue alguno de estos motivos expuesto, u otros, o la confluencia de varios de ellos, lo que provocó que el monumento no se inaugurara. Es un secreto que guardan celosamente los rostros hieráticos de las figuras alegóricas que componen el monumento. El monumento tiene planta pentagonal, lo que lo dota de originalidad y permite representar así las cinco merindades. Además, en distintas alturas presenta un gran número de escudos heráldicos, alegorías que personifican valores destacados, placas que explican el sentido del monumento y un sinfín de símbolos animales, vegetales y mitológicos utilizados en distintas culturas. En cada una de las cinco caras del monumento se representa, en gran tamaño, el escudo de una de las cinco merindades históricas del reino de Navarra -Pamplona, Tudela, Estella, Sangüesa y Olite-. En la cara frontal se representa el escudo de Navarra con el escudo de Pamplona, de menor tamaño, superpuesto y bajo ellos, el crismón, símbolo de Cristo y en consecuencia de la religión cristiana. Bajo los grandes escudos de las merindades y en todo el perímetro del monumento se disponen 20 escudos heráldicos de otras tantas ciudades, villas y pueblos de Navarra, que son los siguientes: Torralba, Monreal, Puente la Reina, Belascoáin, Cintruénigo, Burunda, Viana, Etxarri-Aranatz, Los Arcos, Lumbier, Aoiz, Elorz, Cinco Villas del Bidasoa, Santesteban, Goizueta, Enériz, Cáseda, Aibar, Urroz y Corella. En los ángulos existentes entre las cinco caras, se disponen cinco figuras humanas sentadas, esculpidas en mármol, que simbolizan la Paz, el Trabajo, la Historia, el Autogobierno y la Justicia.La Paz está representada por una mujer que enarbola en su mano derecha una rama y lleva en su regazo una palomaEl Trabajo está representado por un hombre que sostiene con su mano un mazo de herrero y tiene junto a sus pies un yunque de aceroLa Historia la representa una mujer con una pluma en su mano, dispuesta a escribir en el libro que sostiene sobre su rodillaEl Autogobierno está representado por un ángel alado que sujeta un timónLa Justicia la representa una mujer que porta entre sus manos una espada. Estas alegorías simbolizan los valores que los navarros que participaron en la manifestación fuerista de 1893 querían proclamar y defender a toda costa: la historia propia como patrimonio cultural común y origen de los derechos forales; el autogobierno, como aplicación práctica y actual de los derechos históricos; el trabajo sobre el que se asienta siempre el progreso de los pueblos; la justicia, que es virtud imprescindible en toda actividad social; y la paz, tan anhelada después de un siglo plagado de guerras, que debía prevalecer en el futuro ya que la defensa de los fueros promovida por Navarra era rigurosa y decidida, pero siempre pacífica. El remate del monumento y su figura central la constituye una gran estatua de bronce, sostenida sobre un gigantesco capitel. Representa alegóricamente a Navarra como una matrona victoriosa, que ciñe sus sienes con la corona real, símbolo del reino de Navarra y que mira hacia delante con expresión rotunda y decidida. Porta en su mano derecha un tramo de las cadenas del escudo del reino, y en la izquierda enarbola un pergamino del que cuelga un sello céreo y que contiene la leyenda Ley Foral. A los pies de la matrona se encuentran arrumbados un escudo y un turbante almohade, en referencia a la victoria del rey navarro Sancho el Fuerte en la batalla de las Navas de Tolosa.Posteriormente al año 1903, se colocaron en el cuerpo inferior cinco placas de bronce con las siguientes inscripciones. En la cara central: "Se erigió este monumento para simbolizar la unión de los navarros en la defensa de sus libertades, libertades aun más dignas de amor que la propia vida". En caracteres supuestamente ibéricos, se representa una leyenda redactada en vascuence por Fidel Fita, que dice: "Nosotros los vascos, que no tenemos otro señor que Dios, acostumbramos a dar acogedor albergue al extranjero, pero no queremos soportar su yugo. Oídlo bien vosotros, nuestros hijos"Otras dos placas dicen: "Juraban nuestros reyes, guardar y hacer guardar los fueros sin quebrantamiento alguno, mejorándolos siempre y nunca empeorándolos y que toda transgresión a este juramento sería nula, de ninguna eficacia y valor (de la L. 1 Tit. 1 Lib. 1 de la Nov. Rec.)""La incorporación de Navarra a la corona de Castilla fue por vía de unión principal, reteniendo cada reino su naturaleza antigua, así en leyes como en territorio y gobierno (de la Ley 9 de las Cortes de Olite del año 1545)".Una placa, redactada en vascuence dice: "Gu gaurko euskaldunok gure aitasoen illezcorren oroipenean, bildigera emen gure legea gorde nai degula erakusteko" En su traducción al castellano quiere decir: "Aquí estamos los euskaldunes de hoy congregados por respeto a la memoria de nuestros antepasados, porque queremos mantener nuestra ley"El monumento cuenta también con otros elementos simbólicos utilizados en las expresiones artísticas de distintas culturas y estilos como son:HOJAS DE ACANTOEl acanto es una planta ornamental (Acanthus spinosus y Acanthus mollis) extendida en la zona mediterránea y cuyas amplias hojas se asemejan a plumas. Es utilizada en el adorno de los capiteles de orden corintio en la arquitectura clásica. Por ofrecer tanto bellas hojas como espinas simboliza los logros importantes alcanzados con esfuerzo y penalidades.RANAComo animal anfibio, representa la transición entre la tierra y el agua, y en consecuencia la fecundidad. Es el atributo de la diosa egipcia Herit, presagiaba las crecidas del Nilo y simbolizaba la fertilidadESFERAEs la forma geométrica perfecta que representaba, para los presocráticos, el infinito. Simboliza al mundo, al conjunto de la creación y también la totalidad y la perfección. BÚHOAve de presa nocturna, caracterizada por sus grandes ojos, que le permiten ver en la oscuridad y su fino oído. Es nombre común de un conjunto de unas 170 especies de aves de la familia de los estrígidos, que comprende al búho real (Bubo bubo), mochuelos, cárabos, autillos, etc. Es atributo de la diosa Atenea, protectora de las ciencias y las artes, por lo que se convirtió en símbolo de la sabiduríaLEÓNEn algunas culturas representa al Sol y en otras a la Tierra. Es considerado el "rey" de los animales por su majestuosidad y su fierezaCIGÜEÑAAve migratoria (Ciconia ciconia) que en la cultura romana estaba consagrada a Juno y simbolizaba la piedad filial. También es emblema de los viajeros y en nuestra cultura se asocia con la fertilidad y la procreación. ANIMALES FABULOSOS: BASILISCO Y GRIFOEl basilisco o régulo es un animal imaginario, con pico y plumas de ave y con cola de reptil, cuya simple mirada mata a animales y hombres. El grifo es alado y cuadrúpedo, combinación de león y águila, que despedaza a los hombres y protege lugares de grandes riquezas. Ambos tienen raíces grecolatinas y son frecuentes en la iconografía románica. La impresión y el temor que producen sirven para realzar la importancia del lugar en que se representan. HOJAS DE HIEDRALa hiedra es una planta enredadera leñosa de la familia Araliáceas (Hedera helix). Simboliza la perseverancia y la supervivencia. También se representan en el monumento otras plantas como el girasol, la encina o el roble.Hoy, los Fueros no sólo son un importante patrimonio histórico de Navarra, sino que constituyen un elemento sustancial de la realidad actual, política y social de Navarra. Los Fueros confieren a los navarros el derecho a decidir sobre todo aquello que les afecta directamente, con el límite del respecto a la unidad constitucional de España. Toda Navarra comparte un mismo sentimiento de aprecio de los Fueros como un valor propio y característico enraizado en nuestra cultura. Y es más, nunca como ahora los Fueros de Navarra han alcanzado tan altas cotas de operatividad, de reconocimiento y de prestigio. Gracias a los Fueros y a la buena administración que por ellos ha hecho de sus bienes, hoy Navarra se ha labrado un puesto entre las comunidades con altas tasas de bienestar económico, de educación, de sanidad, de empleo, de desarrollo rural, de servicios sociales, culturales o deportivos. Hay dos conceptos esenciales en los Fueros de Navarra que se dan en toda su extensión y en todas sus etapas históricas: el pacto y la libertad. El pacto es una constante en la historia milenaria de los Fueros de Navarra. Los Fueros eran fruto del pacto de mutuo respeto entre el rey y el reino en la Navarra medieval. Y el pacto ha sustentado cada una de las modificaciones del status jurídico de Navarra, incluido el que está hoy en vigor: el Pacto de Amejoramiento y Reintegración del Régimen Foral de Navarra, suscrito entre Navarra y el Estado en 1982. El pacto no es sólo un papel o una firma, sino que tiene un significado muy profundo. Pacto significa lealtad y compromiso significa rigor y solidaridad, y éstas son virtudes innatas al pueblo de Navarra que nos han sido transmitidas de generación en generación y que dan sentido y vida a los Fueros de Navarra. Y los Fueros son libertad pues suponen la principal garantía de las libertades de los navarros y de Navarra en su conjunto para decidir sobre su presente y sobre su futuro. Por todo ello, los Fueros de Navarra siguen estando vigentes en el siglo XXI como garantía democrática de un futuro común y seguirán permitiendo a los navarros avanzar hacia un futuro de bienestar y de libertad. Esta celebración del centenario del monumento a los Fueros es el momento propicio para resaltar los principios democráticos, las libertades y el valor del esfuerzo conjunto, que son las claves del progreso que Navarra ha registrado en el último siglo y del que todos queremos para la Navarra del futuro.

Himno de Navarra



Página de Joaquín para sus alumnos



Página elaborada por Joaquín Urizar (1 Ed. Pamplona- Agosto 2010) Joaquinurizar@outlook.es