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Renacimiento

HUMANISMO Y CIENCIA EN EL RENACIMIENTOPROBLEMATICA PROPIA DE ESTA ÉPOCALa Edad Media, después de un periodo de casi mil años, va decayendo poco o poco a lo largo de los siglos XV y XVI. Los valores, las ideas, los modelos de individuo y sociedad que habían primado durante tantos años van dando paso a una nueva Edad: la Edad Moderna.Se nos pinta muchas veces que las edades son radicalmente distintas entre sí, pero es evidente que el germen de una edad está en la anterior. El desarrollo social y económico que se dio en el siglo XVI (época de burgueses, comerciantes...) sería imposible sin los pequeños avances que se fueron dando en los siglos anteriores. En cuanto a la política, las grandes monarquías absolutas de la Edad Moderna se van formando en la Edad Media. Felipe II es nieto de los Reyes Católicos, y sus posesiones “donde nunca se pone el sol” son fruto de la política internacional de sus abuelos; pero, aunque no se da una ruptura, sí que van dándose nuevos elementos que permiten hablar de un cambio sustancial en las mentes y sociedades. El elemento fundamental de la Edad Media fue la fe, personalizada en la Iglesia católica. Los hombres modernos van a seguir siendo fundamentalmente católicos, pero aparecen nuevos referentes: el mundo de la ciencia, nuevos poderes en las sociedades, el desarrollo económico...Al final de la Edad Media, queda sin resolver un problema fundamental: las relaciones entre Fe y Razón; es decir, el enfrentamiento producido por una concepción radicalmente religiosa de la vida y el proceso de expansión y transformación sociopolítica y cultural de la sociedad.La Filosofía ya no va a ser esclava de la Teología. El problema del Hombre va a abrirse paso en el mundo religioso; va a prevalecer la problemática del Hombre sobre la preocupación por los temas de Dios. Se va a profundizar más en el tema del Hombre, y va a dar lugar a una visión antropocéntrica del universo en lugar del teocentrismo propio del Medievo; se va a volver a los clásicos griegos y latinos.Se va a reconocer la primacía de la Razón sobre la Fe. Este es un período de transición entre la filosofía medieval y la filosofía moderna. Las fuerzas culturales más significativas que operan durante esta etapa renacentista son: el Humanismo, la Reforma protestante y el avance ininterrumpido de la Ciencia.En el campo de la Filosofía, este período produce múltiples individualidades de cierta categoría, pero no hay grandes sistemas, ni grandes figuras, como en épocas pasadas.1. RENACIMIENTODelimitación histórica:Desde el punto de vista de la historia del pensamiento filosófico y científico, se puede considerar el Renacimiento como un período de transición entre la filosofía medieval y la filosofía moderna. En este período se está gestando ya el nuevo espíritu que llamamos modernidad.Se sitúa generalmente hacia el 1400, aunque hay diferentes interpretaciones que dan otras fechas como momentos iniciales, ya la invención de la imprenta en 1443, ya la caída de Constantinopla 1453 (fin del Imperio de Bizancio), o el descubrimiento de América en 1492 o la caída del papado año 1303. Todos ellos coinciden en los finales del siglo XIV o principios del XV. Va pues desde el final de la Edad Media hasta mediados del siglo XVII con Descartes. Este representa el pleno triunfo de la ciencia moderna; es el creador del espíritu moderno que se empieza a gestar en el Renacimiento y que dará como resultado la modernidad.Características del Renacimiento:a) Descomposición del feudalismo: Desarrollo social y económico: burgos y burguesesYa en la segunda mitad de la Edad Media se ve un proceso de urbanización, que se acelera con el comienzo de la Edad Moderna. Pero en las ciudades van apareciendo otros poderes además de los eclesiales. Y son poderes económicos. La clase burguesa ha ido durante toda la Edad Media creando las bases de su prosperidad. El comercio crece al aumentar la seguridad. Esto vendrá de la mano con el desarrollo técnico (los medios de comunicación crecen porque son necesarios, y el comercio aumenta por la aparición de los medios de comunicación). El nuevo poder burgués va a crear una nueva sociedad, con unos gustos distintos.El régimen feudal consistía fundamentalmente en que los soberanos y los señores feudales concedían tierras en usufructo, nunca en propiedad, a los que no tenían bienes. Estos a cambio tenían que trabajar la tierra, dar sus frutos a su señor y guardar fidelidad de vasallos y prestar servicio militar.En la Edad Media la economía era rural (estaba basada en satisfacer las necesidades básicas). No había preocupación por el lucro, ni el negocio. Hubo una peste en el año 1384, la llamada peste negra, que hacía a los del campo emigrar a las ciudades, o burgos.Por otra parte Europa necesitaba especias y oro. Las especias venían de la India y el oro de América con lo que el comercio adquiere enorme importancia y es el que impulsa la creación de los burgos: esto da lugar a una acumulación de riqueza en una clase social nueva, la burguesía, cada vez más rica y más culta. El dinero lo emplea, creando entidades bancarias y acumulando riqueza. Las Universidades se llenan de esta clase social que quiere formarse, no para ser clérigos, sino para triunfar.Se cambia del régimen feudal al capitalista: un poder basado en el dinero (no en la nobleza) y en el comercio (no en la agricultura). Esta burguesía irá así en aumento hasta la revolución francesa en 1789.b) Pérdida del sentido religioso medieval.Los tres grandes problemas de la historia (Dios mundo hombre) tienen en la época medieval un orden muy claro: Primero Dios: lo domina todo, es el eje alrededor del cual gira todo. Dios crea el mundo que se rige por la sabiduría divina, y el hombre está hecho a imagen de Dios. Dios era todo y el hombre no era nada.La misma astronomía era geocéntrica: el centro del universo era la tierra creada por Dios y el sol giraba en su torno. Es la concepción aristotélica y ptolemaica. Con la visión de Copérnico (1473 1543) se va a dar la vuelta: ya no es la concepción religiosa la que domina (la tierra creada por Dios en el centro) sino la razón que descubre nuevos horizontes científicos. La fe y la razón se van a disociar definitivamente. Ahora el teocentrismo va a dar paso al antropocentrismo. Un falso pietismo va a dar lugar a un humanismo ateo.c) Las monarquías nacionales: Desarrollo político: las monarquías absolutas y las naciones.El Imperio construido por Carlomagno (siglo IX) se va fragmentando y va dando lugar a los Estados Nacionales que se van afianzando. Por la misma razón se derrumban el Imperio y el poder Pontificio y empiezan a existir las naciones. Esto hace cambiar el mapa político europeo. Se refuerza la burguesía que irá creciendo hasta la revolución francesa.Como consecuencia de la lucidez política de varias dinastías de fines de la Edad Media, en el siglo XVI van a aparecer grandes imperios, precedentes directos de las actuales naciones-estados. El más destacado es el español, con Carlos V, Felipe II... Pero el resto de las monarquías (francesa, inglesa, holandesa...) van a ir asentándose. Va formándose el mapa político europeo tal y como lo conocemos ahora. Esto, dentro de todas las guerras que hay, da una cierta estabilidad al continente europeo que le va a permitir mirar más allá: Portugal y España dominan todo el mundo con sus colonias, pero Inglaterra y Francia también inician una política expansionista.d) Los nuevos descubrimientos.Es una época de grandes descubrimientos que hace que el hombre renacentista vea ampliado su horizonte: de una sociedad cerrada geográficamente se pasa a una sociedad abierta:Geográficos: En 1492 Colón descubre América. Se da por primera vez la vuelta al mundo.Con esto se cambia la visión tradicional y el hombre ensancha sus horizontes. Es el paso de una sociedad cerrada a una más abierta, universal, internacional.Científicos: los grandes avances. El susto de DescartesEstamos en uno de los momentos más importantes de la historia de la Ciencia. El fin de la teocracia, la aparición de burgueses que financian investigaciones, la recuperación del legado clásico... hacen que estemos en un momento de máximo desarrollo. Es la época de Leonardo Da Vinci, Galileo Galilei, Servet... que llevarán el conocimiento humano más allá de lo nunca visto hasta entonces. Sin embargo, la filosofía parece atascada en discusiones inútiles desde el nominalismo. Se descubre la brújula con lo que esto supone para la navegación marítima. Se descubre la pólvora: importante para las guerras de la Monarquía contra la nobleza (ya no se hacen fuertes en los castillos porque los cañones llegan a las alturas). Se descubre la Imprenta con lo que se favorece la Reforma, al extenderse la lectura de la biblia.e) La caída de los tres pilares.El Papado: El destierro de Aviñón, Cisma de Oriente.El Imperio.Las universidades ya no son feudo de la Iglesia.f) La vuelta a los clásicosUno de los rasgos fundamentales de la sociedad, desde finales del siglo XV, es un auge cultural gracias a lo recuperación de todo lo clásico en todos los campos: el arte, la literatura... Esto va a suponer un momento de esplendor frente al estancamiento de los últimos siglos de la Edad Media. Quizá uno de los rasgos fundamentales va a ser el antropocentrismo. Tiene sus precedentes en lo clásico y en ciertos elementos introducidos por el Cristianismo, pero sí se rompe con un pensamiento teocéntrico y el Ser Humano va recuperando su papel como centro del Universo.Estado de la filosofíaLa filosofía moderna y contemporánea comenzó con Descartes y con el nacimiento de la ciencia experimental, y supuso una ruptura con respecto a toda la filosofía anterior. ¿Qué sucedió entre los siglos XIV y XVII para que los pensadores se plantearan iniciar la filosofía desde cero? Para comprender este giro radical es preciso explicar cómo y porqué entró en crisis la filosofía medieval.El nominalismo de Ockham afirmaba que, propiamente, no conocemos la realidad: formamos conceptos universales cuando, tomando arbitrariamente una nota común a varios individuos, los agruparnos bajo un mismo nombre. Por eso, dichos conceptos (y términos) tienen referencia pero no tienen significado, sino que son como códigos de barras. Pero esta teoría tiene unos presupuestos y unas consecuencias graves:— El conocimiento pasa a ser un acto dependiente de la voluntad: la formación de conceptos universales es un acto libre por el que reunimos bajo un mismo concepto a los individuos que elegimos.— No existe una ley natural que nos indique qué es bueno y qué es malo, natural o antinatural, en esta perspectiva. Según Ockham, lo bueno es bueno porque Dios lo ha mandado, y lo malo es malo porque Dios lo ha prohibido. No hay, pues, ningún fundamento racional para la ética.— La vida humana carece de sentido. Si nada es bueno o malo en sí mismo, entonces no sabemos a qué atenernos, cómo debemos actuar. Ockham y los nominalistas resolvían este problema acudiendo a la predestinación divina, pero esto no es una solución racional ni filosófica.— Cuando la mente «crea» ideas, en realidad está fingiendo, inventándolas. Esto plantea un problema grave: ¿qué ideas son verdaderas y cuáles son meras ficciones mentales? Dicho en otros términos: una cosa es conocer y otra pensar. Para el nominalismo, sólo es válido el conocimiento intuitivo, es decir, el conocimiento directo e inmediato de una realidad presente; si la realidad no está presente, entonces podemos pensar en ella, pero no podemos hacer más que suposiciones.Todo lo anterior llevó a la filosofía a un callejón sin salida: La metafísica trata de realidades que no pueden ser comprobadas por la experiencia porque están más allá de lo físico, luego la metafísica, al menos tal y como la entendían los clásicos y medievales, carecía de valor.Además, sólo podemos estar seguros de lo comprobable, de lo experimentable; luego la única ciencia válida será la ciencia experimental; todo lo demás son elucubraciones más o menos coherentes, pero irreales. Conocer será ahora experimentar, comprobar empíricamente. Como la vida humana carece de sentido en sí misma, si queremos vivir dignamente, habrá que dárselo; el sentido, por tanto, no viene dado sino hay que crearlo.En definitiva, el nominalismo supuso el fin de un modo de pensar, de una mentalidad. La filosofía clásica, basada en la admiración de la realidad, no era más que una ficción, un modo de ver el mundo entre otros posibles. La mente, para un nominalista, «finge» mundos posibles pero sólo uno es real: un mundo sin logos, sin racionalidad, contingente, que es como es pero que podía ser de otro modo distinto. Por eso conocer la realidad no podrá ser ya «filosofar» sino hacer ciencia: experimentar. El desarrollo y la expansión del nominalismo supuso, por tanto, el fin de la filosofía. Si, a pesar de todo, quería seguir existiendo, debía partir de presupuestos nuevos. Éste será el sentido de la filosofía moderna: asumir el planteamiento nominalista y, a la vez, tratar de comprender la realidad.Las soluciones aportadas por los filósofos modernos serán diferentes, pero, en cierto sentido, la filosofía moderna será un intento de hacer filosofía a pesar del nominalismo.Lo importante es comprender por qué, a partir de ahora, el pensamiento tratará de volver a empezar, de no dar nada por supuesto, de recomenzar como si no hubiera existido la filosofía, anterior.

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El susto de Descartes



Página de Joaquín para sus alumnos



Página elaborada por Joaquín Urizar (1 Ed. Pamplona- Agosto 2010) Joaquinurizar@outlook.es